Doctrina

El Instituto Bíblico Río Grande es una organización evangélica y misionera que Dios ha levantado para preparar obreros para su iglesia en Latinoamérica. Es fundamental en su doctrina y cree firmemente en la inspiración verbal y la autoridad final de la palabra de Dios. Busca servir a todas las iglesias y denominaciones que comparten la misma doctrina y práctica.

El Instituto Bíblico Río Grande no promueve las doctrinas carismáticas ni pentecostés. Sin embargo, tenemos algunos alumnos con este trasfondo entre el cuerpo estudiantil, pero no practican ni promueven los distintivos pentecostés. El cuerpo docente no enseña ni promueve estas doctrinas.

Nosotros creemos:

· En un solo Dios, vivo y verdadero, infinitamente perfecto e inmutable, existiendo eternamente en tres personas, el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo. Deut. 6:4; Mateo 28:19; 1 Cor. 8:6; Apoc. 4:11.

· En la Biblia, la Palabra de Dios, inspirada verbalmente, sin error en los manuscritos originales, la cual es la norma suprema y autoritaria para la fe y la vida. Is. 8:20; Mat. 1:22; Juan 10:35; Gál. 3:16; II Tim. 3:16-17; II Pedro 1:19-21.

· En el nacimiento sobrenatural del Señor Jesucristo, por medio del Espíritu Santo, quien es el Verbo hecho carne, la segunda persona de la trinidad. Is. 7:14, 9:6-7; Mat. 1:16,18-25; Lucas 1:27,35; Juan 1:14, 8:58; Heb. 2:14,17.

· En la personalidad y deidad del Espíritu Santo, la tercera persona de la Trinidad, quien glorifica a Jesucristo, convence al pecador, regenera al creyente para guiarlo, instruirlo, y capacitarlo para la vida y el servicio. Mt. 28:19; Juan 16:8-11, 13-14; Hechos 5:3-4; I Cor. 6:19; Ef. 4:30; Tito 3:5.

· En la resurrección de Jesucristo de entre los muertos y en su ascensión a la diestra de la majestad en las alturas, donde ministra ahora como el sumo sacerdote y abogado a favor del creyente. Mat. 28:6-7; Hechos 1:9-11; Rom. 8:34; 1 Juan 2:1.

· En la personalidad de Satanás, un espíritu maligno, el enemigo de Jesucristo y de los santos. Satanás ha sido condenado en la cruz, y será lanzado al lago de fuego. Gen. 3:15, Ex. 28:13-15; Mt. 4:1-11; Juan 12:31-33; Apocalipsis 20:10.

· En la caída del primer hombre, Adán, quien fue creado a la imagen de Dios pero pecó, sujetando así a todo hombre a muerte física, espiritual y eterna, y constituyéndolo pecador por nacimiento y por costumbre. Gen. 1:26-27. 2:16-17; Rom. 5:10-19; Ef. 2:1-3.

· En la salvación del pecador por la gracia de Dios a través de la fe personal en la muerte vicaria del Señor Jesucristo. Ef. 2:8-9; I Pedro 1:18-19, 2:24.

· Que todos los que verdaderamente han nacido de nuevo son guardados por Dios el Padre, y por Jesucristo, habiendo sido sellados por el Espíritu Santo hasta el día de la redención. Ef. 1:13,14; 4:30; Juan 10:28,29; Rom. 8:35-39; Fil.1:6; Judas 1:24

· En la vida de victoria cristiana por medio de la obediencia en fe a través del poder del Espíritu Santo. Rom. 6:1-14, 3:1-4; Gal. 2:20.

· En la segunda venida personal, premilenial e inminente del Señor Jesucristo. Zac. 14:1-9; Hechos 1:10-11; I Tes. 1:9-10, 4:16-17.

· En la resurrección de todo hombre, los santos al gozo eterno con el Señor y los perdidos al castigo eterno y consciente. Juan 5:28-29.

· El deber principal de la iglesia, es el de llevar el evangelio a todas partes del mundo y el de enseñar a los creyentes a seguir al Señor en el paso del bautismo y la celebración de la Santa Cena. Mat. 28:19-20; I Cor. 11:23-26.